El apego afectivo se refiere a la incapacidad de renunciar a la fuente de seguridad o placer, cuando debe hacerse. ¿Y cuándo debe hacerse?: cuándo la dignidad personal esté en juego. En realidad el apego afectivo tiene una dimensión ética implícita como es la de no negociar con ciertos principios.
A veces el apego pasa desapercibido, porque la relación establece un cierto equilibrio de "todo esta bien" pero ante la mínima crisis se hace manifiesto el miedo a perder al otro. La dependencia afectiva implica consideraciones cómo: "no puedo vivir sin ti", "lo eres todo para mi", "tu le das sentido a mi vida". No niego que la pareja puede ser fuente de alegría y soporte afectivo, lo que sostengo es que en el apego se pierde la propio identidad en el otro
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